Es una de las consultas que más recibimos: una mancha oscura en la parte baja de la pared, en una esquina del techo o alrededor de una ventana que, por mucho que se pinte, vuelve a aparecer al cabo de unas semanas. En las casas de la costa, con tanta humedad en el ambiente, es todavía más habitual. La clave está en que la mancha es solo el síntoma: si no se ataja la causa, ninguna pintura la va a tapar para siempre.
Primero, averigua de dónde viene
No todas las humedades son iguales, y cada una tiene un arreglo distinto:
- Condensación. Aparece en las zonas más frías de la casa: esquinas, detrás de los armarios, alrededor de las ventanas y en baños y cocinas. Suele venir acompañada de puntitos negros de moho y empeora en invierno, cuando se ventila menos.
- Capilaridad. Es la que sube desde el suelo. Se ve como una franja en la parte baja de las paredes, a veces con un cerco blanquecino de salitre, y es típica de plantas bajas y casas antiguas.
- Filtración. El agua entra desde fuera, por una grieta de la fachada, una terraza mal impermeabilizada o un canalón que rebosa. Empeora claramente cuando llueve.
- Fuga. Una tubería que pierde agua dentro del muro o del vecino de arriba. La mancha crece aunque no llueva y suele estar cerca de baños, cocinas o bajantes.
Si la humedad es por filtración o por una fuga, lo primero es repararla. Pintar antes es tirar el dinero.

Cómo se prepara la pared
Una vez resuelto el origen y con la pared seca, el trabajo de pintura sigue estos pasos:
- Rascar todo lo que esté suelto: pintura abombada, yeso que se deshace y restos de salitre.
- Tratar el moho con un producto fungicida y dejarlo actuar. Si solo se pinta encima, el moho vuelve a salir a través de la pintura.
- Reparar el soporte con el material adecuado, dejarlo secar y lijar.
- Aplicar una imprimación que selle la mancha. Las manchas de humedad tienen la mala costumbre de «transparentarse» a través de la pintura nueva si no se aíslan antes.
- Pintar con una pintura adecuada para la estancia: transpirable en las paredes que lo necesitan y antimoho en baños, cocinas y zonas con condensación.
Lo que puedes hacer tú para que no vuelva
En las humedades por condensación, la ventilación es casi tan importante como la pintura. Ventila a diario aunque sea unos minutos, usa el extractor al ducharte y al cocinar, separa los muebles unos centímetros de las paredes exteriores y evita secar la ropa dentro de casa siempre que puedas.
Te ayudamos a dejarla bien
En Pintucasa revisamos la pared, te decimos qué tipo de humedad es y la preparamos y pintamos con los productos adecuados. Puedes ver nuestro servicio de pintura interior y exterior o pedirnos presupuesto sin compromiso. Si la humedad entra desde fuera, también nos ocupamos de la rehabilitación de la fachada.






